La política empresarial es una de las vías para hacer operativa la
estrategia. Suponen un compromiso de la empresa; al desplegarla a través
de los niveles jerárquicos de la empresa, se refuerza el compromiso y
la participación del personal.
La política empresarial suele
afectar a más de un área funcional, contribuyendo a cohesionar
verticalmente la organización para el cumplimiento de los objetivos
estratégicos.
Al igual que la estrategia, la política empresarial
proporciona la orientación precisa para que los ejecutivos y mandos
intermedios elaboren planes concretos de acción que permitan alcanzar
los objetivos.
Cuando tenemos la calidad como uno de los
objetivos estratégicos, la política de la calidad anima a los directivos
funcionales a incorporar la orientación al cliente en la situación de
cada unidad organizativa.
La Política de la Calidad debe ser muy simple y fácilmente comprensible para que sea comunicable y entendida sin dificultad.
La
política empresarial supone un compromiso formal de la empresa con la
calidad, por lo que ha de ser ampliamente difundida interna y
externamente.
La política empresarial, obviamente, ha de ser
adecuada para cada empresa y ajustadas a las necesidades y expectativas
de sus clientes. Como contenido, es bueno que hagan referencia a :
a) Un gran objetivo (satisfacción del cliente, competitividad, etc.).
b) La vía o forma de conseguirlo para ganar en credibilidad (ISO, etc.).
c) Los recursos necesarios (formación, participación, organización formal).
d) Los clientes internos (accionistas y personal) y a sus intereses (beneficio y satisfacción).
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